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M. i terna mas paz la tierra, e confundirse han las voluntades que se quisieren levantar contra esto; e sino lo mandasen Vs Mrds. proveer en tanto que S. M. declara su Real Voluntad, podria ser que parte de alguna gente que por aca nunca faltan mas amigos de pasiones que de razon, que se levantase algun escandalo de que Dios i S. M. fuesen mas deservidos: Nuestro Senor las mui magnificas personas de Vs Mrds. guarde tan prosperamente como desean: destos Reyes a 14 de julio de 1541 anos. Beso las manos de Vs Mrds., Don Diego de Almagro.

No. XIII

Letter From The Munic.i.p.ality Of Arequipa To The Emperor Charles The Fifth, Ms.; Dated At San Juan De La Frontera, Sept. 24, 1542.

[The stout burghers of Arequipa gave efficient aid to the royal governor, in his contest with the younger Almagro; and their letter, signed by the munic.i.p.ality, forms one of the most authentic doc.u.ments for a history of this civil war. The original is in the archives at Simancas.]

S. C. C. M. - Aunque de otros muchos terna V. M. aviso de la vitoria que en ventura de V. M. i buena deligencia i animo del Governador Vaca de Castro se ovo del tirano Don Diego de Almagro e sus se cazes, nosotros el Cabildo i vecino de Arequipa le queremos tambien dar, porque como quien se hallo en el peligro, podremos contar de la verdad como paso.

Desde Xauxa hicimos relacion a V. M. de todo lo sucedido hasta entonses, i de los preparamientos quel Governador tenia proveidos para la guerra de alli. Salio con toda la gente en orden i se vino a esta Cibdad de San Joan de la Frontera, donde tuvimos nuevas como el traidor de Don Diego de Almagro estava en la provincia de Bilcas, que es onze leguas desta Cibdad, que venia determinado con su danada intencion a darnos la batalla. En este comedio vino Lope Diaquez del real de los traidores i dio al Governador una carta de Don Diego, i otra de doze Capitanes mui desvergonzados de fieros i amenazas, i el Governador con zelo de que no oviese tantas muertes entre los vasallos de V. M. como siempre fue su intento de ganar el juego por mana, acordo de tornarles a enbiar al dicho Lope Ydiaquez i a Diego de Mercado Fator de la nueva Toledo, para ver si los podian reducir i atraer al servicio de V. M. i fueron tan mal rescibidos que quando escaparon con las vidas se tuvieron por bien librados. La respuesta que les dieron fue que no querian obedecer las provisiones reales de V. M. sino darle la batalla, i luego alzaron su Real i caminaron para nosotros. Visto esto el Governador saco su Real deste pueblo i camino contra ellos dos leguas, donde supo, que los traidores estavan a tres, en un asiento fuerte i comodo para su artilleria. El governador acordo de los guardar alli, donde le tomo la voz, porque era llano i lugar fuerte al nuestro proposito. Como esto vieron los traidores, sabado que se contaron diez i seis de setiembre, se levantaron de donde estavan, i caminaron por lo alto de la sierra i vinieron una legua de nosotros, i sus corredores vinieron a ver nuestro asiento. Luego el Governador provio que por una media loma fuese un Capitan con cinquenta arcabuceros, i otro con cinquenta lanzas a tomar lo alto, i sucedio tambien que sin ningun riesgo se tomo, i luego todo el exercito de V. M lo subio.

Visto esto, los enemigos que estarian tres quartos de legua, procuraron de buscar campo donde nos dar la batalla, i asi le tomaron a su proposito i asentaron su artilleria i concertaron sus esquadrones, que eran ducientos i treinta de cavallo, en que venian cinquenta hombres de armas: la infanteria eran ducientos arcabuzeros i ciento i cinquenta piqueros, todos tan lucidos e bien armados, que de Milan no pudieran salir mejor aderezados: el artilleria eran seis media culebrinas de diez a doze pies de largo, que echavan de bateria una naranja: tenian mas otros seis tiros medianos todos de fruslera, tan bien aderezados i con tanta municion, que mas parecia artilleria de Ytalia que no de Yndias.

El Governador vista su desverguenza, la gente mui en orden, despues de haver hecho los razonamientos que convenian, diciendonos que viesemos la desverguenza que los traidores tenian i el gran desacato a la corona Real, camino a ellos, i llegando a tiro donde su artilleria podia alcanzar, jugo luego en nosotros, que la nuestra por ser mui pequena e ir caminando, no nos podimos aprovechar della de ninguna cosa, i asi la dexamos por popa: matarnos hian antes que llegasemos a romper con ellos mas de 30 hombres, i siempre con este dano que rescebiamos, caminamos hasta nos poner a tiro de arcabuz, donde de una parte i de otra jugaron i se hizo de a mas partes arto dano, i lo mas presto que nos fue posible porque su artilleria aun nos echava algunas pelotas en nuestros esquadrones, cerramos con ellos, donde duro la battalla de lanzas, porras i espadas mas de una grande hora; fue tan renida i porfiada que despues de la de Rebena no se ha visto entre tan poca gente mas crue batalla, donde hermanos a hermanos, ni deudos a deudos, ni amigos a amigos no se davan vida uno a otro. Finalmente como llevasemos la justicia de nuestra parte, nuestro Senor en ventura de V. M. nos dio vitoria, i en el denuedo con que acometio el Governador Baca de Castro el qual estava sobresaliente con treinta de cavallo, armado en blanco con una ropilla de brocado sobre las armas con su encomienda descubierta en los pechos, contra el qual estavan conjurados muchos de los traidores, pero el como cavallero se les mostro i defendio tan bien, que para hombre de su edad i profesion, estamos espantados de lo que hizo i trabajo, i como rompio con sus sobresalientes, luego desampararon el campo i conseguimos gloriosa vitoria, la qual estuvo harto dudosa, porque si era mos en numero ciento mas que ellos, en escoger el campo i artilleria i nombres de armas i arcabuzes, nos tenian doblada ventaja. Fue bien sangrienta de entramas partes, i si la noche no cerrara tan presto, V. M. quedara bien satisfecho destos traidores, pero lo que no se pudo entonses hacer, ahora el Governador lo hace, desquartizando cada dia a los que se escaparon: murieron en la batalla de los nuestros el capitan Per Alvarez Holguin i otros sesenta cavalleros i Hidalgos; i estan eridos de muerte Gomez de Tordoya i el Capitan Peranzures i otros mas de ciento. De los traidores murieron ciento e cinquenta, i mas de otros tantos eridos; presos estan mas de ciento i cinquenta: Don Diego i otros tres capitanes se escaparon: cada ora se traen presos, esperamos que un dia se habra Don Diego a las manos, porque los Yndios como villanos de Ytalia los matan i traen presos. V. M. tenga esta vitoria en gran servicio, porque puede creer que agora se acabo de ganar esta tierra i ponerla debaxo del cetro Real de V. M. i que esta ha sido verdadera conquista i pacificacion della, i asi es justo que V. M. como gratisimo Principe gratifique i haga mercedes a los que se la dieron; i al Governador Baca de Castro perpetuarle en ella en entramas governaciones no dividiendo nada dellas porque no hai otra batalla, i a los soldados i vecinos que en ella se hallaron, remunerarles sus trabajos i perdidas, que han rescibido por reducir estos Reinos a la Corona Real de V. M.

i mandando castigar a los vecinos que oyendo la voz Real de V. M.

se quedaron en sus casas grangeando sus repartimientos i haciendas, porque gran sin justicia seria, Sacra M que bolviendo nosotros a nuestras casas pobres i mancos de guerra e mas de un ano, hallasemos a los que se quedaron sanos i salvos i ricos, i que a ellos no se les diese pena ni a nosotros premio ni galardon, esto seria ocasion para que si otra vez oviese otra rebelion en esta tierra o en otra, no acudiesen al servicio de V.

M. como seria razon i somos obligados. Todos tenemos por cierto, quel Governador Baca de Castro lo hara asi, i que en nombre de V.